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primer antecedente registrado sobre el Hotel Concordia que
se conoce data de 1860, y fue publicado en el periódico
de la época denominado “La República”.
No se ha podido ajustar con precisión la inauguración,
pero sabemos que 1865 la calle Real, hoy “Uruguay”
fue la primera en ser adoquinada, usándose este procedimiento
más adelante en todas las calles del centro pues era
las que soportaban un mayor trasiego de carruajes y carretas.
En ese mismo año fue mejorando el sistema de alumbrado
público llegando a 220 el número de faroles
de aceite.
COMO SE VEIA EN AQUEL ENTONCES
“…se reunía allí el ramo de café,
fonda, posada, caballeriza, etc. en gran escala y bajo el
pie mas decente y aseado y abundante de lo que usted quiera
en vinos dulces y conserva. La mesa redonda que tiene este
establecimiento es bien servida como en una capital y nunca
dejan de concurrir a ella de 15 a 20 personas…en las
mesas en que se toma café , se juega al dominó
y billar podían haber unas 50 personas….”
Un aviso de prensa contemporáneo nos comunicaba además
que tal cual era la moda, en el corralón del hotel,
funcionaba un tambo donde se servía leche fresca “con
todo aseo y comodidad tanto a la mañana como a la tarde”….se
anunciaba la hora del mismo colocando una bandera blanca.
LOS ESPECIALISTAS EN EL HOTEL
Citamos aquí algunos de los profesionales que atendían
en el hotel, haciendo especial hincapié en sus ofertas.
• Dr. Cambué : clínico dentario, curaba
flemones, fístulas, llagas rebeldes, pólipos,
y confeccionaba narices mecánicas, labios elásticos
y se encargaba de la colocación de ojos artificiales.
• Dr. Aronson, oftalmólogo: incluía el
tratamiento sin necesidad de operación para los bizcos
y también colocaba ojos artificiales.
• Dr. Alexandre, quiropedista: ocupo el cuarto No135,
ofrecía cura definitiva, callos, verrugas, juanetes
uñas encarnadas, y lunares sin sangrar. También
ablandaba el cabello y le ponía su color natural con
el específico denominado “reina de Jabones”
(lo que realmente nos hace pensar que la vuelta al coor natural
del pelo fuese un buen lavado)
LOS SERVICIOS DEL HOTEL
Detallamos los servicios que cumplía el hotel: caballerizas
y carruajes, destacándose especialmente el de brindar
“baños a todas horas”. Esto se daba debido
a que el agua no abundaba en los hogares. Para eso el hotel
ofrecía abundante agua caliente. Se conocen ofertas
de dicho servicio que alcanzaban a 5 reales por un baño
y 5 pesos por un abono de 12 sesiones de cómoda higiene.
Otro de los destacados era el servicio de comidas y banquetes
con el acompañamiento de vinos y licores de toda calidad
y clase. A todas estas ventajas se unían los amplios
salones del hotel. Tales circunstancias hicieron que el Hotel
Concordia se convirtiese en un centro social indiscutible.
No podemos dejar de lado otra faceta de los servicios que
el hotel brindaba. Hubo un momento que la mayoría de
sus cuartos estaban destinados a consultorios de profesionales.
Médicos, dentistas, abogados, agrimensores, oculistas
publicitaban desde 1865 en adelante la atención a pacientes
en los cuartos que rentaban al efecto.
LOS ADELANTOS TECNICOS EN EL HOTEL
El 14 de julio 1882, organizada por la colonia francesa de
salto, se sirvió un gran banquete al que asistieron
las más importantes personalidades del momento, ambienta
por una banda militar. El hecho más relevante de esa
jornada fue que el salón y el frente del Hotel se iluminaron
con focos de luz eléctrica. Aprovechando esto el fotógrafo
Sr. Masoni tomó numerosas vistas fotográficas
del lugar y de los invitados. Así mismo se contó
en esa velada con un aparato telefónico cedido por
un vecino. Este fue el primer intento de instalación
eléctrica y telfónica en Salto.
HACIA
1900
Comenzaron a ofrecerse cuartos para hombres solos, agregando
que las habitaciones estaban bien amuebladas y que se podía
optar por alojamiento con o sin pensión.
En esos tiempos se realizó un especial banquete con
motivo de una despedida de soltero del que sería posteriormente
el Presidente de la República oriental del Uruguay:
Baltasar Brum.
En 1914 el hotel fue redecorado y a partir de allí
se comenzaron a ofrecer los domingos lo que se denominaban
“dinner concert”.
En la década del treinta fue elegido por los Rotarios
como sede de sus sesiones. En el 1933 el hotel recibió
a su mas destacada visita: allí se alojó durante
tres días nada menos que “el mago”,Carlos
Gardel y su orquesta.
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