...::: Gran Hotel Concordia :::...
 

1er. PREMIO

VIVI EN LA MAGIA DEL “HOTEL CONCORDIA”

 

Entré con emoción, en pleno Salto,

a un lugar visceral, en donde el tiempo,

parece haber quedado atrás, con mil recuerdos.

Es difícil llevar a la poesía, la fuerte sensación,

que aún me embarga, al pisar esas losas historiadas,

con mil detalles, al sol del mediodía. Desde el antiguo zaguán,

madera noble, y de ese umbral partido, que conserva, la cicatriz,

orgullo de un guerrero, que le ha ganado al tiempo, la partida.

Da una atmósfera ideal, que hoy se abre al arte:

la actividad cultural, difunde por todas partes.

Le da lugar al talento, fantasía e inspiración,

que se manifiesta al toque, de la pluma o el pincel.

Hoy, decoran el aire con sus versos,

o del color y la forma, crean un mundo.

Esplendor del ayer, que es hoy reliquia.

Y respeto por cosas ya pasadas,

en los antiguos escalones que no llevan,

al misterio que encierra la planta alta.

Con mezcla de picardía y misticismo,

no falta quien guíe hasta la “pieza”,

La radio, mudo testigo de esa noche.

La muselina, volando en la ventana.

Un sentimiento profundo nos sorprende,

por los muchos detalles conservados:

la estrecha cama que guardo su sueño,

y aún evoca la memoria, de aquel Mago.

Todo un símbolo, la radio no recuerda,

aquella voz, la dulce melodía de un zorzal,

cantando a la nostalgia, y revive la gloria del pasado.

¿Habrá soñado acaso su destino?

Quizá planea sobre Salto nuestro,

en esas noches de perfumes claros.

¿Buscará las notas que se le han perdido,

y las canciones que quedaron lejos?

Entraba por la ventana, del patio de antiguas piedras,

el aroma de las flores, cuando empieza a atardecer.

Bajé a la calle, perdida ya en el tiempo y allí,

en esa misma esquina, un viejo tango,

me envuelve, en su garúa.

 

CHIQUE

 


 

2do. PREMIO

TESTIGO SILENCIOSO

 

La mesa está vacía

no hay risas ni diplomas

la calle solitaria,

vacío el restorán

y en otra mesa, cerca

una mujer que sola

callada y misteriosa

se esfuerza en recordar.

 

Por esa misma calle

ostentoso y esbelto

recordando una historia

se levanta el Hotel

testigo de una noche

de caricias y besos

la noche más intensa

de amor y de placer.

 

La gente va sin prisa

la vida es quien se apura

se apura la nostalgia

y la angustia también

un “viejo” que habla solo

pregona su locura

y el dueño que bosteza

recostado al bufét.

 

Termino mi refresco

llamo al mozo y pago

le alejo de la plaza

por la calle Uruguay

y el Gran Hotel Concordia

resurge como un cuadro

precioso, que contrasta

con esta soledad.

 

Maura

 


 

MENCIÓN ESPECIAL

VIEJO HOTEL

 

¡Ay, si mis ojos vieran tu pasado! Pero, imaginemos…

Tu legendario patio, tus corredores, tus galerías,

y desde ellas, embelezarce con tus jardines.

Cuántas voces encerradas, entre tus paredes,

quizás susurran aún, cuando estamos lejos .

Imaginemos… Una pequeña niña de largos cabellos,

con su muñeca y su aya, descubriendo el viejo patio.

Una dama encorsetada, por el corredor camina,

toma delicadamente el borde de su vestido,

al bajar un escalón, y unos ojos masculinos

a la sombra de una puerta, en silencio la admiran,

esperando la hora del té en el gran salón,

galantemente se quitará el sombrero, y dirá…Pase usted…

Imaginemos, las mañanas primaverales,

un señor abriendo su reloj de bolsillo, brillando su cadena al sol.

La tarde tibia, invitando a pasear por tus jardines.

¡Que bullicio de pájaros entre tus glicinas!

Tus Santa Ritas floridas, y una mano atrevida,

cortando un blanco jazmín, para su dama antigua.

Y en la noche, el aire perfumado por flores y bellas damas,

tu gran salón resplandece entre sedas y cristales.

Secretas miradas cómplices, se esconden tras abanicos

pero llegan a destino, de quien por ellas suspira.

Alguien desde el piano, regala un romántico vals,

y envuelve, algún sueño escondido.

¡Cuántas historias de amor, se habrán tejido,

entre tus muros, Gran Hotel Concordia!

A veces escucho, y estás en silencio…

Pero hoy se oye música y algún zapateo.,

¡Es danza que te da vida!

Más allá dicen poesías ¡porque aún quedan poetas!

Sigo caminando corredor adentro, oigo voces

que interpretan a Florencio, o se desgarran en Quiroga.

Sigue existiendo el Teatro, y cerca de tus glicinas,

manos inquietas pintan, y al barro iluminan.

Tú sigues pasando siglos, y las antiguas voces,

que te han protegido, y las nuevas te dicen

que seguirás vivo, mientras entren sueños

¡Por el antiguo zaguán!

 

Dama Antigua

 

 

 

 

 

 

Gran Hotel Concordia - Uruguay 749 - Salto / Uruguay - Tel: Salto (+598)733 2735 - cel (+598) 099 615975